Una buena sonrisa lo cambia todo. Una de esas dentaduras perfectamente colocadas y rebosantes de blanco que tanto nos enamoran cuando se muestran. Lo sabemos bien. Lo sabemos porque las hemos visto. Y, obviamente, todos queremos una así. Una que transmita salud, una que transmita higiene. Pero en ocasiones, sea por falta de cuidado o por una alimentación no del todo adecuada, los dientes blancos brillan tristemente por su ausencia. Y es que, como sabemos bien, los dientes son susceptibles de mancharse por determinadas circunstancias.

La principal de todas ellas es una rutina de cepillado insuficiente. Y esto implica tanto cepillarse los dientes pocas veces como dedicarle poco tiempo cuando estamos en ello. Pero también el consumo de algunos alimentos que tienen mayor facilidad para penetrar en el esmalte de los dientes. Bebidas como el café, los refrescos gaseosos o el té son solo algunos de ellos. Sus moléculas entran más profundamente en los poros del esmalte, dándole a los dientes un color amarillento. En esas circunstancias, solo un blanqueamiento de dientes puede solucionarlo.

Sin embargo, no todo el mundo tiene la posibilidad de invertir en un blanqueamiento de dientes profesional que le devuelva el blanco natural a su dentadura. En esos casos, es posible recurrir a alguno de los remedios caseros que existen para combatir este desagradable amarilleo dental. Porque sí, blanquear los dientes en casa es más que posible. En el post de hoy vamos a hablarte de aquellos más populares y con mejores resultados. Lo mejor será que los pruebes por ti mismo y nos cuentes los resultados en unas semanas.

 

¿Cómo blanquear los dientes de forma natural?

¿Tenemos que decirte que de nada sirve cuanto vamos a contarte a continuación si no te cepillas los dientes unas tres veces al día durante unos 3 minutos? No, ¿verdad? Pues vayamos entonces al quid de la cuestión. El primero de los remedios caseros para blanquear los dientes que te traemos es el bicarbonato. Es muy sencillo: basta con que eches un poquito sobre la pasta de dientes y te cepilles como harías normalmente. No lo apliques a cada cepillado diario. Limita la combinación de la crema de dientes con el bicarbonato a dos o tres veces semanales.

El segundo del que hablaremos será el limón. Como todos sabéis, el limón tiene una composición muy ácida, por lo que no debemos abusar de él si no queremos dañar los dientes. Será suficiente con que, dos veces por semana, mezcles unas gotitas de esta fruta con sal y frotes la mezcla sobre los dientes. Recomendación adicional bastante importante: no mezclar bicarbonato con limón como aconsejan muchos otros blogs sobre blanquear dientes. Ambos ingredientes juntos sí pueden, combinando sus propiedades, dañar nuestros dientes.

Y el tercer remedio sobre cómo blanquear los dientes desde la comodidad de casita es una mezcla de agua, sal y levadura de cerveza. Echa los dos últimos en un vaso y luego añade agua suficiente para crear una especie de pasta con la que cepillarte de vez en cuando. Aunque hay más remedios, que incluyen fresas o albahaca o aceite de coco, entre muchos otros, estos tres son los más famosos y los que mejores resultados consiguen. Al menos en cuanto a productos estrictamente naturales se refiere. Porque hay mucho más, claro.

 

Productos para blanquear dientes

Seguro que alguna vez te has preguntado si las pastas de dientes blanqueadoras sirven de algo. Y la respuesta es que sí. Gracias a la presencia en ellas de pequeñas cantidades de peróxido de carbamida o de peróxido hidrógeno, suelen aclarar uno o dos tonos el color de los dientes. Lo mismo ocurre con los enjuagues blanqueadores, las tira blanqueadores o el gel de peróxido de carbamida. Si no consigues resultados con los medios naturales, recurrir a estos productos cosméticos –sí, son cosméticos, al menos cuando son usados por sus propiedades estéticas-.