Muchos de vosotros no habréis escuchado nunca esta palabra: centella asiática. Sin embargo, y como nos ocurre con tantísimos otros productos claves de la fitoterapia más ancestral, la centella asiática lleva siendo empleada por los seres humanos desde hace miles de años. Simplemente en Occidente no teníamos ni idea. Pero ahora sí. Y es para celebrarlo porque esta planta, originaria de zonas pantropicales del océano Índico como India, China, Indonesia, Australia o Madagascar, tiene muchísimo que aportarle a nuestra salud. Pero muchísimo.

 

Propiedades de la centella asiática

Las propiedades de la centella asiática como producto médico y cosmético son enormes. Una de las de mayor valor es su alto contenido en asiaticósido, una molécula que estimula la producción de colágeno. Como sabemos, el colágeno es una proteína importantísima en la estructura de la piel, de los músculos y de los huesos. Por eso la centella asiática puede ser un excelente aliado no solo de la salud de tu piel, y de su estética, sino también del bienestar general de tu organismo.

Otra de las grandes propiedades de la centella asiática es su propiedad protectora del sistema neuronal. Y es que esta planta medicinal tiene la capacidad de revitalizar nuestros tejidos nerviosos. Eso provoca, entre muchas otras cosas, que mejoren nuestra concentración, nuestra atención y nuestra salud mental. En otras palabras: sus propiedades naturales nos mantienen más jóvenes cerebralmente hablando. Una propiedad que hace muy pero que muy recomendable su consumo en las dosis adecuadas.

Hay muchas otras más propiedades de la centella asiática. Desde su capacidad para combatir las heridas y las úlceras de la piel hasta sus efectos sedantes para ataques de ansiedad, pasando por su utilidad a la hora de frenar la insuficiencia venosa o sus fuertes capacidades antiinflamatorias. También, consumido mediante vía oral, esta planta asiática tiene la habilidad de combatir la debilidad física. Es un estimulante natural. ¿Qué más se le puede pedir a una planta? Su versatilidad la convierte en un producto estrello de la fitoterapia.

 

¿Cómo se toma la centella asiática?

La centella asiática puede emplearse mediante dos vías diferentes: bien mediante la vía tópica, lo más frecuente, bien mediante la vía oral en modalidad de infusión. Todo depende, en última instancia, de la finalidad con la que la estemos consumiendo. Por ejemplo, y como apuntábamos antes, para reducir la fatiga física debe consumirse mediante la vía oral. En el caso de los usos por vía tópica, encontramos cremas de centella asiática y cápsulas de centella asiática. De nuevo, el formato depende del objetivo médico o cosmético concreto.

Aunque existen otras alternativas. Como los baños de infusiones de centella asiática. Baños destinados a fines como el combate contra la insuficiencia venosa. O el formato de extracto líquido para masajes corporales. Eso sí, es necesario considerar las contraindicaciones de la centella asiática antes de consumirla en cualquiera de sus modalidades. En ese sentido, recordamos que las personas alérgicas a otras plantas opiáceas no deberían de utilizarla. Tampoco las embarazadas ni las madres en periodo de lactancia.

 

¿Dónde comprar centella asiática en España?

Aunque la centella asiática proviene del sur de Asia y del sur de África, hace muchos años que inició su conquista del mercado occidental. En ese sentido, resulta bastante sencillo encontrar la centella asiática en las principales ciudades españolas. ¿Dónde? En cualquier herbolario. Para quienes no tengan ninguno en su ciudad o pueblo, la solución está en internet. Existen muchas webs donde comprarla para que la envíen a tu casa. Igualmente, tanto en farmacias como en tiendas cosméticas podrás encontrarlo en forma de cremas, geles y cápsulas.