Los seres humanos presentamos un enorme abanico de pieles en función del color. Así, encontramos colores de piel humana que van del casi blanco al casi negro, pasando por todos los colores intermedios. Las variaciones en estas características de nuestra piel vienen determinadas por la concentración de melanina, el pigmento que proporciona color a la piel. Estas concentraciones varían en función de cuestiones principalmente genéticas. Los genes de personas provenientes de ancestros de regiones tropicales suelen producir mayores concentraciones.

 

Colores de piel que existen

Seguro que lo largo de tu vida, tanto en persona como a través de la televisión y de las fotografías, habrás visto una variedad inmensa de tipos de color de piel. Pues la artista brasileña Angelica Dass diseñó en el año 2017 una exposición llamada Humanae en la que realizaba un inventario de todos los tipos de piel que pueden existir en los seres humanos. Para ello, utilizaba como sistema de referencia el famoso sistema de color Pantone, cuyo nombre completo es Pantone Matching System y sirve para identificar y comparar colores en artes gráficas.

La idea de Dass permitió una identificación alfanumérica mucho más precisa del color de cada piel humana. Esto puede resultar muy importante a la hora de proporcionarle los cuidados que necesita. Especialmente en lo que se refiere a la protección frente a la radiación ultravioleta del sol. También en el maquillaje. Después de todo, los profesionales del maquillaje son auténticos expertos en sacarle el máximo partido a cada piel partiendo de qué favorece más y qué favorece menos a los distintos colores de piel humana que existen. Y que no son pocos.

Antes del trabajo de la artista brasileña nos guiábamos mediante el empleo de la escala cromática Von Luschan. Una escala que fue desarrollada por el etnógrafo austriaco Felix von Luschan con el objetivo de convertirse en un método estandarizado de calificación de colores de piel. Una escala que contempla hasta seis tipos de pieles diferentes en función del color. En primer lugar, el tipo I, que fluctúa en la escala 1-5 de Luschan y que equivale a las pieles blancas o muy claras. En segundo lugar, el tipo II, que refiere a las pieles simplemente claras.

En tercer lugar, encontramos las pieles claras intermedias. Equivalen a la escala 11-15 de la escala Luschan. Por su parte, en cuarto lugar, tenemos las pieles morenas o medias, localizadas entre las posiciones 16 y 21 de la escala von Luschan, como también es conocida. En quinto lugar, encontramos las pieles oscuras o marrones con un posicionamiento entre 22 y 28 en la citada escala. Por último, hallamos las pieles muy oscuras o negras, que se encuentran entre las posiciones 29 y 26 de esta escala destinada a detectar los tipos de color de piel.

 

¿Qué color de piel tengo?

Aunque la escala de von Luschan nos permite hacernos una idea de los tipos de color de piel que existen en todo el mundo, la realidad es que es un método de medición muy poco usado en la actualidad. Hoy hay muchos otros sistemas profesionales avanzados capaces de proporcionar una respuesta mucho más precisa a la cuestión de qué color de piel tengo. Sin embargo, también existen trucos para identificar tu color de piel sin necesidad de acudir a una clínica dermatológica profesional. Por supuesto, son trucos que no ofrecen la misma precisión.

El primer truco para determinar nuestro color de piel es exponernos a la luz natural. En caso de que las venas se vean en colores entre azul y morado significa que tienes piel clara. Si se ven entre azul y verdes tienes la piel neutral. Y si se ven entre verde y oliva, significa que tu color de piel es el dorado. Por supuesto, este mecanismo popularizado durante los últimos años solo comprende el abanico de las pieles blancas. Pero igualmente entre las pieles negras existen muchos matices posibles. ¿Quieres saber además que tipos de pieles hay? ¡Léenos!