Los productos cosméticos no son productos destinados necesariamente a utilizarse por completo cuando se abren por primera vez. En ese sentido, e incluso cuando hablamos de cosmética natural, los laboratorios de cosméticos están obligados a utilizar conservantes cosméticos que mantengan las propiedades beneficiosas de sus fórmulas. Pero no solo eso: también que eviten que el deterioro de determinados componentes de la fórmula provoque perjuicios en los consumidores. Hoy vamos a contaros todo acerca de los conservantes.
 
 

Los conservantes en cosmética natural

Los cosméticos incluyen una gigantesca variedad de principios activos y de sustancias. Lo importante es que algunos de ellos no son ingredientes inertes. ¿Recuerdas nuestro post sobre los cosméticos con probióticos que publicamos hace muy poquito? En él te explicamos que muchas fórmulas cosméticas añaden una serie de bacterias beneficiosas para nuestro organismo. Pero no solo bacterias. La industria cosmética española, así como el resto de industrias cosméticas, también incorporan mohos y levaduras a algunos productos.
 
Por supuesto, estos microorganismos están vivos. Y se mantienen vivos en los cosméticos gracias a muchas otras sustancias presentes en los mismos como los carbohidratos, las vitaminas o los minerales. Es decir: los microorganismos necesitan un medio de vida adecuado para mantenerse en buenas condiciones. Es ahí donde se hacen imprescindibles los conservantes para productos cosméticos. De hecho, no se trata de una opción sin más. Es una obligación de las marcas fabricantes para garantizar la salubridad de sus productos.
 
 

Ventajas de utilizar conservantes naturales

Después de todo, no utilizar conservantes naturales para cosméticos conduce necesariamente a que estos productos se contaminen. Esta contaminación se refleja en un deterioro de las propiedades organolépticas, así como de la propia eficacia de sus funciones. Esto de por sí ya es un problema. Al fin y al cabo el producto pierde su validez. Pero mucho más grave aún es que esta contaminación genere la producción de sustancias irritantes para los consumidores. Sencillamente no puede permitirse.
 
Por eso los conservantes naturales para cremas y demás productos cosméticos son inevitables. Lo esencial es que sean conservantes saludables que tengan un efecto inocuo sobre nuestro organismo. En ese sentido, agregar un conservante natural a la fórmula cosmética es una protección para el producto, para la marca y para los consumidores. Gracias a ellos se consigue inhibir el crecimiento excesivo de los microorganismos de los cosméticos. No te preocupes: todos los conservantes pasan controles de salud.
 
 

Conservantes químicos para cosméticos

Cuando hablamos de conservantes químicos para cosméticos pensamos rápidamente en conservantes con un origen artificial. Pero no tiene por qué ser necesariamente así. Después de todo, químico es todo aquello que tiene un efecto químico en nuestro organismo, proceda de una fuente natural o no. En realidad, y para que un conservante cosmético sea de calidad, debe poseer determinadas características fundamentales. En el siguiente apartado vamos a explicarte cuáles son para que puedas valorarlo por ti mismo.
 
La primera de ellas es disponer de un espectro de actividad antimicrobiana amplio. De esa manera posee la capacidad de inhibir una mayor cantidad de microbios. La segunda es que sea eficaz en las concentraciones más bajas posibles. La tercera es que sea estable químicamente. La cuarta que interaccione adecuadamente con el resto de sustancias del cosmético. La quinta es que no altere su textura ni su olor. Y la sexta es que no dañe la piel del consumidor. Así son los conservantes naturales para cosméticos perfectos.