Si vives en el mismo planeta que nosotros, habrás oído hablar mucho durante los últimos tiempos del concepto de cosmética natural y ecológica. Y es que al igual que ocurre con otros sectores como el sector de alimentación o el sector textil, los consumidores demandan cada vez más productos sin artificios. Porque esto es precisamente lo que significa la cosmética natural: productos libres de sustancias químicas de origen sintético. O, dicho de otro modo: productos elaborados únicamente con componentes químicos provenientes de fuentes 100% naturales.

Estas fuentes pueden ser minerales, vegetales o animales. Por esto la cosmética natural no debe confundirse con la cosmética vegana, dado que en muchos casos puede involucrar materias primas de origen animal. En función del tratamiento que tengan los animales a la hora de extraerles esas materias primas, sí estaríamos hablando de una cosmética crueltry free o no. La cosmética natural, sin embargo, no requiere esto, aunque suelen ir bastante de la mano. Como norma general, sus productos suelen mirar por la salud humana y la de los animales.

Además, los cosméticos naturales deben ser extraídos y elaborados con respeto hacia el medio ambiente. Es una de sus claves principales: el equilibrio con la naturaleza, el equilibrio con el planeta. Bajo estos conceptos, encontramos todo tipo de cosméticos: perfumes, desodorantes como el desodorante de piedra de alumbre y cualquier otro producto destinado a la higiene y cuidado personal. A continuación, vamos a explorar cuáles son los principales beneficios de la cosmética natural y orgánica.

 

Beneficios de los cosméticos naturales

Uno de los principales beneficios de los cosméticos naturales es que no contienen sustancias sintéticas. Aunque muchas de estas son inocuas y las autoridades sanitarias han probado que no tienen efectos negativos sobre la salud humana, lo cierto es que aún falta mucho tiempo para que podamos comprobar si algunos de ellos tienen o no efectos a largo plazo. En ese sentido, la cosmética natural nos ahorra un problema. Todos sus ingredientes son naturales y perfectamente asimilables por nuestro organismo. Y ahí va, precisamente, el segundo beneficio.

¿Cuál? Pues que estos cosméticos ecológicos penetran mejor en nuestra piel, ya que sus componentes cuentan con una mayor afinidad con nuestra piel. En otras palabras: son más eficaces. Además, sus efectos son algo más suaves que los cosméticos tradicionales. Pero no suave en el sentido de eficacia, sino de agresividad hacia la piel. Además, y salvo que exista una alergia concreta a algún elemento (frutos secos, por ejemplo), estos cosméticos generan menos rechazo en nuestro organismo que los convencionales. Las pieles sensibles lo agradecerán.

Por último, la cosmética natural y ecológica tiene un claro beneficio para nuestro planeta. Esto es así porque en su elaboración intervienen criterios de sostenibilidad. Lo natural, digamos, se obtiene de forma natural. Todo lo contrario que algunos componentes químicos artificiales derivados del petróleo como las parafinas. Usando la cosmética natural, estamos ayudando al planeta. Y eso es algo que necesitamos urgentemente tras tantísimas décadas de abuso y despreocupación hacia el medio ambiente. Cada detalle, cada compra, cada consumo, cuenta.

 

Opiniones de la cosmética natural

La realidad es que todavía existen muchas empresas elaborando cosméticos con sustancias químicas sintéticas. Y muchos consumidores, claro, comprándolos. No es solo una reticencia al cambio por pereza. Lo que ocurre es que muchas personas opinan que los productos sintéticos han sido testados científicamente y no presentan más problemas que los cosméticos naturales, por lo que no encuentran razones para un cambio.

Como ves, las opiniones sobre la cosmética natural son muy variadas. Sin embargo, todo parece indicar que el futuro de todas las industrias pasa por una mayor sostenibilidad, ecología y naturalidad. Es lo que la sociedad lleva años demandando y no parece que vaya a cambiar. Todo lo contrario: la tendencia parece ir precisamente en esa dirección. Y nosotros encantados.