Las arrugas de la piel, conocido científicamente como ritodosis, viene provocada por la pérdida de tersura. Que esta pérdida ocurre antes o después, en mayor o menor grado, depende de factores genéticos, sí, pero también de factores ambientales. Nuestra alimentación, nuestro estado físico, nuestra rutina de higiene o el entorno que nos rodean condicionan enormemente la aparición de las arrugas. También, por supuesto, la utilización o no de la famosa crema antiarrugas. Su eficacia depende, en última instancia, tanto de su buena aplicación como de la adecuación que tengan a nuestras necesidades.

En este artículo vamos a explorar, precisamente, qué cremas antiarrugas existen en relación a los distintos tipos de pieles. Pero, antes de nada, vayamos hasta la definición de estas cremas de rejuvenecimiento facial y a sus diferencias respecto a otro producto cosmético muy popular: la crema antiedad.

 

Qué lleva la crema antiarrugas

Para cumplir con sus objetivos, las cremas antiarrugas contienen una serie de ingredientes activos. Entre ellos, podemos encontrar el ácido hialurónico, un polisacárido tremendamente hidratante. No en vano, cuenta con la capacidad molecular de absorber hasta mil veces su peso en agua, proporcionando una bomba de hidratación a las arrugas. Por si fuera poco, también potencia la producción de colágeno, una proteína importantísima para la lucha contra la ritodosis.  También ácido glicólico, que acelera la regeneración celular de la dermis.

Otros tres ingredientes esenciales son el retinol, la vitamina C y el resveratrol. El primero estimula también toda la regeneración celular, además de aclarar las manchas. El segundo proporciona una neutralización de todos los radicales libres que oxidan nuestras células de la piel. Y, el tercero, es un elemento que estimula el desarrollo de las enzimas antioxidantes de nuestro organismo. La mejor crema antiarrugas del mundo deberá contener todos esos ingredientes activos entre sus componentes.

¿Y qué pasa con la crema antiedad? Pues que son y no son lo mismo al mismo tiempo. Porque los cosméticos antiedad tienen como objetivo paliar cualquier tipo de efecto provocado por el envejecimiento. Sin embargo, la crema antiarrugas no es más que una subcategoría de las cremas antiedad. Una que solo ataca las arrugas y no el resto de signos de la edad. Otras funciones, además de la lucha contra las arrugas, de la crema antiedad es dar mayor firmeza, combatir las manchas de la piel, generar una acción redensificante o proporcionar un efecto de descontractura expresiva.

 

Tipos de cremas antiarrugas

Ya sabemos distinguir entre crema antiedad y crema antiarrugas. También sabemos qué ingredientes debería incorporar esta última para ser perfecta desde un punto de vista objetivo. No obstante, y de manera subjetiva, existen diferentes tipos de cremas antiarrugas que serán más o menos beneficiosos para determinados tipos de pieles. Tener esto en cuenta será el factor fundamental para decidir adecuadamente cuál es la mejor crema antiarrugas de mujer o la mejor crema antiarrugas hombre para ti.

Por ejemplo, y para las pieles grasas, necesitas productos ligeros. Cremas que no contengan parafina líquida u otras sustancias que taponen la piel, impidiendo su oxigenación, hidratación y la eliminación natural de toxinas. Por otro lado, y en caso de pieles secas, las mejores cremas antiarrugas son aquellas más cremosas y pesadas, ricas en ácidos Alpha Hydroxyl. Estos son defoliantes que remueven las células muertas que descansan sobre la piel. Y, siempre que sea posible, naturales.

Por último, y para pieles sensibles, será mejor buscar cremas elaboradas sin colorantes ni parabenos articiales. De esta forma, y con ingredientes naturales, conseguiremos cuidar nuestra piel mucho mejor. Porque combatir el envejecimiento no tiene que estar reñido con proteger nuestra salud. Lo único que necesitas es elegir adecuadamente. Elige Heber Farma.