Durante el verano exponemos nuestra piel a una gran cantidad de agresiones. Todos sabemos cómo cuidar nuestra piel en verano. Sin embargo, aunque utilicemos protección solar, after sun y cuidemos todo lo posible nuestra piel, esta se ve expuesta a agentes que la deterioran y dañan. Por este motivo, la piel se vuelve mucho más frágil y sensible. Su deshidratación causa estragos a nivel de salud y a nivel estético. Solamente aplicando los cuidados de la piel después de verano aseguraremos que recupere el buen aspecto.

A lo largo de todo el año nuestra piel sufre la acción de agentes agresivos. El clima, el ambiente y todos los elementos que nos rodean tienen consecuencias sobre ella. No hay que olvidar que es nuestro órgano más extenso y la capa externa. Esta expuesta de manera permanente. En verano la piel pasa más tiempo al aire libre y, aunque luzca buen aspecto, la deshidratación y los efectos del sol la están afectando.

Si queremos que durante el resto del año luzca saludable de nuevo, debemos cuidarla. Incluyendo pequeñas practicas en nuestro estilo de vida, aseguraremos su salud y buen estado. Nuestros consejos sobre como cuidar la piel después de verano no nos quitaran tiempo y asegurarán que luzca siempre sana, brillante y suave.

Un estilo de vida saludable:

Aunque en la mayoría de los casos relacionamos los hábitos saludables con otras partes de nuestro organismo o con nuestra apariencia física, lo cierto es que esta estrechamente relacionado con nuestra piel. Hacer deporte de manera frecuente puede contribuir a que nuestra piel luzca más tersa.

Una dieta equilibrada nos aporta los nutrientes necesarios para que la piel este sana y pueda cumplir todas sus funciones. Además, es muy importante beber aproximadamente dos litros de agua al día para asegurar su hidratación. El exceso de alcohol afecta muy negativamente a nuestra epidermis y dormir de manera irregular o pocas horas también puede causar estragos en nuestra barrera de protección externa.

Hidratación:

Después del verano llega el momento perfecto para que apliquemos una hidratación acorde a nuestra piel. El calor, el sol y la sal del mal son la combinación perfecta para deshidratar nuestra piel. Sus efectos se ven de forma externa y la hidratación es imprescindible durante todo el verano, pero también después.

El primero de los cuidados de la piel después del verano debe ser una correcta hidratación. Además de un buen consumo de agua para asegurar buena hidratación interna, también hay que hidratar la capa externa. Para ello, es fundamental el uso de cremas de este tipo, además del after sun. Sin embargo, también es muy importante aplicar mascarillas una o dos veces por semana para que vuelva a contar con los niveles necesarios.

Limpieza del rostro:

Durante todo el año es muy recomendable limpiar bien nuestro rostro en dos ocasiones: por la mañana y por la noche. Para ello se debe seguir una correcta rutina diaria de limpieza facial. En los meses posteriores al verano, estas practicas son fundamentales si queremos cuidar nuestra piel. De hecho, nunca deberías acostarte sin  haber limpiado bien tu rostro.

Exfoliación:

Aunque puede formar parte de tu rutina de limpieza, la exfoliación resulta muy importante después del verano. Resulta imprescindible para renovar la piel y eliminar las células muertas. Puedes adquirir un exfoliante para el rostro y otro para el cuerpo. Hoy en día los venden en formatos de lo más prácticos y bastará con masajear la piel con movimientos circulares. Después se aclara y ¡listo! Recuerda hacerlo entre 1 y 2 veces por semana.

Tratar manchas y/o lunares:

Al terminar el verano debemos revisar bien toda nuestra piel. Si tienes lunares ya sabrás que debes protegerlos bien durante los meses de sol. Ahora ha llegado el momento de comprobar si han sufrido alguna variación. Si observas cualquier cambio o daño sospechoso, no dudes en acudir a tu dermatólogo lo antes posible.

Protección solar:

Que haya terminado el verano no quiere decir que no siga existiendo el sol. Incluso cuando este nublado el sol sigue presente y sus rayos llegan a nuestra piel. Como cada vez iremos añadiendo capas a nuestro vestuario y se acercará el frio, no expondremos tanta piel a sus efectos. Puedes guardar la crema solar, pero trata de utilizar un maquillaje con protección solar para seguir protegiendo tu rostro.

Tratar el envejecimiento:

Por mucho que adoremos el verano, hay que reconocerlo: nuestras practicas veraniegas aceleran el envejecimiento. Podemos tratarnos con laser o peeling para eliminar las manchas de la piel y tratar el envejecimiento de la misma. Lo ideal es esperar a que haya desaparecido el bronceado.

Pieles bronceadas:

Seguro que te da mucha rabia tener que despedirte del bonito color de piel que has conseguido. Siguiendo una buena rutina en la que combines la hidratación con la exfoliación, el bronceado durará mucha más. Sin embargo, debes optar por un exfoliante suave  y aplicar la crema hidratante después, cuando ya se hayan eliminado las células muertas,. Con una dieta rica en verduras y frutas también contribuirás a alargar la duración de tu bronceado.

Manos y pies:

El ultimo de los consejos sobre como cuidar la piel después del verano esta dedicado a nuestras manos y pies. Normalmente tendremos a descuidar sus cuidados. Son las partes más alejadas de nosotros, al final de nuestras extremidades. Durante el verano también desgastamos estas partes, por eso es importante asegurar la hidratación de estas zonas y tratar las durezas que encontremos.