Hoy nos enfrentamos a otro de esos enemigos recurrentes: la papada. Un enemigo que, aunque con excepciones, tiene la costumbre de hacer su temida aparición estelar a partir de los 40. Como la celulitis, las verrugas o las estrías rojas, de las que ya os hablamos anteriormente, la papada también puede traer consigo inseguridades de tipo estético que condicionen la vida de quienes la tienen. Y, aunque los cánones de belleza no deberían dictar la manera en que somos, como siempre decimos, hoy daremos unos cuantos consejos para quien desee eliminarla.

 

¿Qué es la papada?

Pero detengámonos un instante antes para responder a una pregunta elemental: ¿qué es exactamente la papada? Todos sabemos cómo luce. Podemos identificarla. Pero muchos desconocen cuáles son sus causas de aparición. En ese sentido, la papada puede consistir en dos fenómenos diferentes. Por un lado, en una acumulación de grasa bajo la barbilla. Y, por el otro, en un descolgamiento de la piel de esa misma parte del cuerpo. Entender qué tipo de papada tenemos es muy importante para determinar cómo quitar la papada.

Sus causas son muy diversas. Por lo general, solemos considerar que la papada es un fenómeno reservado a las personas con obesidad. No obstante, esto no es realmente así. Tanto la acumulación de la grasa en esa zona como la pérdida de la elasticidad que da lugar al descolgamiento provienen de muchos otros factores. La genética, las sobreexposiciones solares, la edad, incluso determinadas posturas pueden provocar o acelerar su aparición. Sea como sea, siempre tenemos la posibilidad de someternos a un tratamiento para la papada.

 

¿Cómo eliminar la papada sin cirugía?

Como apuntábamos antes, la pérdida de la elasticidad y la acumulación de la grasa son las grandes responsables del surgimiento de la temida papada. Pero no son las únicas. También la pérdida de fuerza en los músculos de la barbilla. Los especialistas médicos y estéticos pueden diferenciar el origen de una papada con facilidad. Es más, cuando se trata de una papapa por pérdida de tonificación muscular, las bandas platismales se marcan más. Lo bueno, eso sí, es que en este último caso podemos realizar ejercicios para eliminar la papada.

 

Ejercicios para eliminar papada

En estos casos, no hay necesidad alguna de intervenciones quirúrgicas estéticas. Todo cuanto tenemos que hacer es dedicar unos minutos diarios a entrenar los músculos de la barbilla. En muchas ocasiones, como hemos visto a lo largo de tantos y tantos posts, los grandes problemas estéticos se previenen y solucionan siguiendo hábitos de vida saludables. Tanto de entrenamiento físico como de alimentación y descanso. Si bien en algunos casos, de modo excepcional, puede ser inevitable la cirugía de papada, en líneas generales bastará con unos ejercicios.

¿Pero cuáles? Hay muchos. Muchísimos. Pero en este artículo vamos a hablarte de tres de ellos que funcionan verdaderamente bien. El primer de ellos, la lengua de prensa. Para realizarlo, tienes que sentarte recta, extender el cuello y apretar la lengua contra parte posterior del paladar. Todo esto mientras intentar tocar tu pecho con tu barbilla. Puede parecer un tanto ridículo, pero haciendo unas veinticinco repeticiones diarias, estarás mucho más cerca de tu objetivo. Nunca dijimos que la respuesta a cómo eliminar la papada fuera ultraelegante.

Otro ejercicio bastante eficaz es intentar tocarse la nariz con la lengua. Esto es así porque cuando intentas hacer esto, el músculo milohioideo débil, responsable de la formación del mentón doble o papada, se tonifica. Recuerda que debes intentar mantener relajados los labios mientras subes la lengua hacia la nariz. Por último, otro truco sobre cómo disminuir la papada es el llamado ejercicio de besar a una jirafa. Solo tienes que levantar la cabeza, poner labios de beso y esforzarte por alcanzar a una hipotética jirafa en altura durante unos ocho segundos.