El cuidado facial debería ser una de nuestras prioridades. La piel de nuestro rostro esta expuesta a una gran cantidad de elementos agresores a lo largo del día. Si no nos preocupamos por tratarla adecuadamente y darle tiempos de recuperación, las marcas de estos estragos serán visibles. Un buen exfoliante facial puede ser tu mejor aliado.

La purificación de nuestro rostro consta de distintos pasos que deben seguirse en un orden determinado. Existen diferentes productos para el cuidado del cutis y la limpieza facial, cada uno con una acción determinada. La exfoliación es uno de los procedimientos más recomendados por sus innumerables beneficios para la piel. De hecho, ahora que se acerca el verano, resulta realmente eficaz para devolverle a nuestra piel toda su vida.

¿Por qué es tan importante la exfoliación facial? Porque de otra forma nuestro rostro no estará nunca realmente limpio y purificado. De forma totalmente natural, nuestro rostro se exfolia cada 28 días aproximadamente. Sin embargo, no es suficiente para que se eliminen las impurezas.

Por esta razón, un gel exfoliante nos ayudará a eliminar las células muertas y estimulará la oxigenación celular. No solamente conseguiremos los mejores resultados estéticos, sino que, además, nuestra piel tendrá una mejor salud. Cada producto tiene sus beneficios, ya que incorporan diferentes activos. Hoy te ayudamos a escoger el mejor para tu piel.

Tipos de exfoliante facial

En el mercado existen una gran cantidad de productos exfoliantes para cada parte del cuerpo. Como el rostro es una zona muy sensible, resulta fundamental escoger un exfoliante especializado en esta zona. De esta manera, asegurarás el mejor de los cuidados para la piel de tu cara.

Además, también existe la opción de utilizar un exfoliante facial casero. Sin embargo, debes saber que requiere tiempo para elaborarlo de la manera más adecuada y eficaz. De hecho, muchos productos cuentan con una elaboración complicada, difícil de reproducir en casa y con una infinidad de beneficios que no podríamos conseguir sin utilizar todos sus ingredientes.

Por otra parte, cada clase de piel necesita un tipo de exfoliante diferente. Nuestra prioridad debería ser asegurar el cuidado de nuestra puel. Por esta razón, lo mejor es comenzar definiendo tu tipo de piel. En caso de dudas, podemos consultar a un especialista. Tanto los esteticistas como los dermatólogos nos ayudarán a descubrir cómo es nuestra piel.

Gracias a la personalización de productos estéticos que existe en el mercado actual, podemos escoger el exfoliante para nuestra cara que resulte más eficaz y saludable. Las pieles secas deberán optar por un producto ligero. Las pieles grasas se verán más beneficiadas con productos que contengan ácido salicílico, ya que penetrará mejor en sus poros. Por último, las pieles mixtas pueden escoger casi cualquier clase de exfoliante.

Además, podemos encontrarlos en distintos formatos: Cremas, granulados, peelings o, incluso, eléctricos. Lo ideal es probar sobre una pequeña zona de la piel el tratamiento antes de aplicarlo de manera uniforme por todo el rostro. De esta forma, podremos asegurar previamente si el exfoliante facial resulta recomendable para nuestra piel.

¿Cuál es el mejor exfoliante facial?

Teniendo en cuenta todo esto, no existe un exfoliante facial recomendado para todo el mundo en general. Más bien, se trata de analizar nuestras necesidades o características para escoger el que mejor se adapte a nuestro cutis.

De esta forma, las pieles más sensibles deberían decantarse por los exfoliantes en forma de crema. Simplemente habrá que extenderlo con un pequeño masaje, dejarlo actuar y retirarlo posteriormente. Las pieles mixtas o grasas pueden utilizar exfoliantes granulados. Su utilización debe reducirse a un par de veces por semana para que no resulte agresivo. Además, en casos en los que sea realmente necesario, se puede recurrir a un peeling químico, siempre bajo la recomendación  de un especialista.