Una de las cuestiones estéticas que más nos preocupan tienen que ver con la zona alrededor de los ojos. Seguro que en más de una ocasión has visto, ya sea en películas, series o en la vida real a personas con rodajas de pepinillos sobre los ojos. La verdad es que no se trata de ninguna tontería, ya que es uno de los remedios más eficaces para tratar esta zona. Hoy hablamos sobre las diferencias entre ojeras y bolsas para que puedas tratarlas de la forma más apropiada.  

Los ojos son una de las zonas principales de nuestro rostro. Cuando se ven afectados, ya sea por bolsas u ojeras, hace que luzcan más apagados y menos estéticos. Son muchas las causas que pueden provocar la aparición de estas alteraciones, pero conociéndolas más a fondo, podrás prevenirlas o ponerles remedio. Antes de correr en busca de la mascarilla de pepino, dedica unos minutos a conocer que son las bolsas y ojeras.

Qué son las ojeras

Seguro que más de una vez has tenido ojeras. Se trata de esa coloración morada o grisácea que aparece bajo el ojo.  Normalmente aparece cuando estamos cansados o hemos pasado la noche en vela. Por eso, solemos asociarlas al agotamiento físico. Se presentan tanto en hombres como en mujeres y pueden aparecer a cualquier edad.

¿Por qué se ven así? Principalmente porque la piel es muy fina en el parpado inferior del ojo. Esto hace que las venas se transparenten fácilmente. Cuando estamos cansados, nuestros vasos sanguíneos se dilatan. Por eso se deja ver el color azulado de nuestras venas a través de esta zona de la piel. Sin embargo, se trata de efectos de corta duración, ya que con un buen descanso desparecen sin problema.

Por el contrario, te habrás fijado en que algunas personas siempre tienen ojeras. Cuando quiero decir siempre, me refiero a siempre, en todo momento. Da igual que hayan dormido dos o treinta horas, hay personas que siempre llevan las ojeras puestas. Esto se debe a que también se trata de un factor hereditario. La genética puede determinar que una persona tenga más o menos ojeras.

De hecho, la raza, el origen y el color de la piel también tienen mucho que ver en la aparición de ojeras. Como la pigmentación de la piel varía según estos factores, también cambia la predisposición a padecer ojeras. Por ejemplo, las personas de origen mediterráneo tienen más a desarrollarlas.

Qué son las bolsas en los ojos

Como ya hemos mencionado, la piel alrededor del ojo es mucho más fina que la del resto de nuestro cuerpo. Cuando la grasa que se establece sobre las cuencas de los ojos se acumula fuera, se producen las famosas bolsas en los ojos. Consisten, por lo tanto, en una hinchazón que se presenta debajo del ojo.

Aunque no suelen ser signo de enfermedad, sí que se trata de una preocupación estética muy extendida. Sobre todo, porque da la sensación de que el rostro se ve más cansado y avejentado. Sus causas pueden deberse a diferentes motivos: deshidratación, cambios climáticos, alergias, falta de sueño, mala alimentación o factores hereditarios.

Principales diferencias entre bolsas y ojeras en los ojos

La principal diferencia es que las bolsas surgen por la acumulación de sustancias como líquidos y grasas, mientras que las ojeras surgen por cambios en la coloración de la piel. Aunque ambas produzcan efectos antiestéticos en la misma zona, se trata de dos reacciones distintas provocadas por causas diferentes.

Además, las ojeras pueden aparecer en personas de cualquier edad, mientras que las bolsas en los ojos aparecen con el paso de los años. Mientras que las ojeras aparecen porque la piel se estira y hunde, las bolsas surgen por flacidez y excesos de la piel.