Todos conocemos a este pequeño enemigo: el orzuelo externo. Como habréis comprobado tantas veces, tanto en vuestros propios ojos como en ojos ajenos, se trata de un bultito rojo y doloroso que aparece cerca del borde del párpado. Además de ser bastante molesto, también resulta conflictivo en un sentido estético. Especialmente cuando presenten mucho pus, tomando una apariencia como de grano de acné. Por lo general, suele desaparecer en uno dos días sin que tengamos que hacer nada al respecto. Pero sí que podemos acelerar dicho proceso.

 

¿Qué es un orzuelo?

Ya hemos definido qué es un orzuelo. Sin embargo, y para evitar confusiones con granos y chalaziones, veremos cuáles son los principales síntomas del orzuelo. Aunque pueden presentarse más, hay al menos cuatro de ellos que siempre están presentes: el propio bultito rojo en el párpado (en la parte externa, más frecuentemente, o en la parte interna, todavía más incómodos), la hinchazón del propio párpado, la molestia y dolor en la zona donde aparece y el lagrimeo. Si experimentas estos cuatro síntomas a la vez, no hay duda de que sufres un orzuelo.

Asimismo, hay una característica de estos pequeños bultos en el párpado que tenemos que tener muy presente: el orzuelo es contagioso. En ese sentido, cuando tengamos un orzuelo debemos evitar que otras personas usen la misma toalla con la que nos hemos secado la cara, las mismas prendas de ropa o las mismas gafas. Es bastante fácil que, sin estas medidas preventivas, algunas otras personas que conviven con nosotros acaben contagiadas. Del mismo modo, tenemos que protegernos a nosotros mismos cuando otras personas tengan orzuelos.

 

¿Por qué salen los orzuelos?

Pero vayamos al quid de la cuestión: ¿por qué salen los orzuelos en nuestros párpados? La respuesta podemos encontrarla en determinadas bacterias que infectan las glándulas sebáceas del párpado. Aunque no es la única, la bacteria responsable del orzuelo más frecuente es la bacteria estafilococo. Es por eso que los orzuelos pueden ser contagiosos: porque podemos transmitir las bacterias de un párpado a otro. En ese aspecto, hay acciones de nuestra vida cotidiana que pueden aumentar las probabilidades de infección y aparición de orzuelos externos.

Una de las más importantes es no lavarse las manos. Como nos repitieron nuestros padres hasta la saciedad en nuestra infancia, lavarse las manos con jabón cuando volvemos de la calle es esencial para evitar infecciones. El tocarse los ojos con las manos sucias incrementa mucho el riesgo. Igualmente, tampoco debemos usar lentillas sin haberlas desinfectado, dejarnos el maquillaje puesto para dormir ni utilizar productos cosméticos que estén caducados. Es tan importante saber cómo eliminar un orzuelo como saber cómo prevenir su aparición.

 

¿Cómo curar un orzuelo?

Los remedios para los orzuelos son muy variados y complementarios. En primer lugar, es muy importante que mantengamos limpios nuestro párpado. Para ello, empaparemos una bola de algodón o toatilla desmaquillante en una mezcla de gel para bebé con agua. Habrá que aplicarlo con mucha suavidad para no irritar el orzuelo, así como para evitar posibles dolores. Una vez lo hayamos realizado, deberemos enjuagar el ojo con agua templada y secarlo con mucho cuidado. Además, desaconsejamos utilizar maquillaje durante los días que siga activo.

En segundo lugar, contamos con otro remedio casero para orzuelo. Consiste en emplear compresas tibias con mucho cuidado en el párpado durante unos diez minutos. Eso sí, es muy importante que no presionemos sobre el orzuelo, ya que esto podría irritarlo aún más. Mediante este método, el orzuelo se calentará y drenará con una mayor velocidad. Tendremos que repetir dicho proceso dos o tres veces más al día. No obstante, y en caso de ser un orzuelo muy grande o muy doloroso, recomendamos visitar al médico para evitar infecciones más graves.