Parafina aquí, parafina allá. Cada vez encontramos este ingrediente en más y más productos cosméticos de todo tipo, de toda gama y para toda clase de objetivos. De hecho, se ha convertido en un elemento clave de las fórmulas de muchos cosméticos del mercado. No obstante, la parafina líquida tiene una reputación muy controvertida. Mientras que muchos defienden supuestos e innumerables beneficios, muchos otros la señalan como sustancia peligrosa que nunca deberíamos extender sobre nuestra piel. Vamos a contarte las dos versiones. Pero antes, un pequeño paseo por su definición.

 

Qué es la parafina líquida

La parafina líquida utilizada en el mundo de la cosmética es una especie de aceite mineral procedente tanto del petróleo como del carbón. Esto, para empezar, ya despierta reticencias. No solemos asociar los hidrocarburos a cosas especialmente beneficiosas para nuestro organismo. Así que si andabas preguntándote qué es la parafina líquida, ahí tienes la respuesta: un derivado del petróleo. Los fabricantes de cosméticos suelen utilizarla como componente de sus productos reductores, reafirmantes y fisioterapéuticos.

Y no solo en la industria cosmética. La parafina también puede encontrarse, en una u otra forma, en la industria alimentaria e incluso en la producción de velas. Una sustancia, nadie puede negarlo, muy polivalente. De hecho, en cosmética su uso está justificado por ser, supuestamente, un excelente hidratante de la piel, un suavizante de la misma y un analgésico contra dolores musculares y articulares. Suena maravillosa, ¿verdad? ¿Entonces por qué tantísimas personas y marcas se niegan al uso de la parafina?

 

¿Por qué no usar parafina líquida?

Beneficios, beneficios y más beneficios. Pero ahora viajamos hasta el otro extremo de la opinión pública y de la opinión especializada: aquel que dice que los usos de la parafina sobre nuestra piel son muy perjudiciales. Esta postura viene fundamentada, esencialmente, por la procedencia y composición de esta sustancia. No en vano, ya muchos profesionales médicos y cosméticos de los años cincuenta advertían de los riesgos de utilizar sustancias provenientes de los hidrocarburos. Aunque, hasta hace poco, nadie parecía hacerles caso.

Ahora sí. ¿Recordáis que antes hablamos sobre para qué sirve la parafina líquida? Hidratar la piel, ¿verdad? ¿Pero y si te dijéramos que esto, anunciado por tantas marcas, podría ser mentira? Así lo afirman muchos de los autores y marcas que se han posicionado contra la parafina. En concreto, dicen, porque lo que hace esta sustancia es cubrir nuestra piel con una película plástica. Una que, finalmente, tapona nuestros poros, impidiendo parcial o totalmente la respiración natural de los mismos.

 

La parafina y todos sus riesgos

Pero no acaba ahí. Porque este mismo taponamiento impide la eliminación orgánica de toxinas. También toda la entrada de elementos exteriores. Esto podría parecer bueno, como un escudo. Pero en realidad lo que hace es, en última instancia, deshidratar la piel. Es como ponerse un finísimo plástico encima de la piel. Ahí está la clave de la parafina líquida de cosmética: cuanto más la usas, más te deshidratas, y más parafina utilizas para poder hidratarte supuestamente. Un bucle nada beneficioso para tu piel.

Además, las parafinas líquidas no son biodegradables. Esto significa que, a menos que las elimines manualmente, permanecen en nuestra piel, taponándola. También, y aunque todavía es una idea camino de una consolidación científica, parece ser que las parafinas podrían acumularse en el hígado y en los ganglios linfáticos. Algo que no resulta muy beneficioso para nuestra salud y que podría derivar en algunas enfermedades. Desde luego, y ante la presencia de sustancias mucho menos polémicas, los usos de la parafina líquida son desaconsejables.

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