Dos de los productos más polémicos de la cosmética industrial son el desodorante y el antitranspirante. Ambos persiguen objetivos similares, pero utilizando estrategias diferentes. Mientras los primeros eliminan las bacteria mediante antisépticos y camuflan los malos olores con fragancias aromáticas, los segundos taponan las axilas e impiden que las glándulas apocrinas secreten. No obstante, ambos tienen algo en común: utilizan sustancias que muchas voces médicas consideran peligrosas para la salud como ftalato, triclosan o butilfenilo metilpropinal.

Como consecuencia, muchas personas están buscando alternativas más naturales que les permitan mantenerse higiénicos sin comprometer su salud. Aunque muchas de esas polémicas sustancias están siendo investigadas y aún no haya sido probada al 100% su toxicidad a través de los desodorantes, hay una corriente de precaución y de ecologismo que aboga por un cambio de paradigma hacia una cosmética más natural. En este sentido, y sobre el tema que nos atañe hoy, los desodorantes, hay una alternativa natural fantástica: la piedra de alumbre.

 

¿Qué es la piedra de alumbre?

La piedra de alumbre es un mineral compuesto a base de sulfato de potasio. Actualmente podemos encontrarla de manera totalmente natural en yacimientos de todo el mundo, aunque muy especialmente en regiones de Siria y el resto de Oriente medio. Civilizaciones mucho más antiguas que la nuestra ya la utilizaban con fines tanto de cosmética como de higiene, ya que posee unas propiedades maravillosas. En Occidente hemos tardado bastante más en descubrir todos sus beneficios, pero es un concepto cada vez más presente en la cosmética alternativa.

En concreto, su mayor aplicación es como desodorante natural. Sus particularidades minerales hacen que esté en formato neutro y duro cuando está seco, pero disuelto cuando entra en contacto con el agua o con sustancias ácidas como el sudor humano. Esto lo convierte en un desodorante extremadamente cómodo de almacenar, usar y trasportar. Su eficacia, según apuntan desde la Organización de Consumidores y Usuarios, es de un 30% cuando se trata de reducir la transpiración, algo menos que el 50% que consiguen los desodorantes convencionales.

 

Beneficios del desodorante de piedra de alumbre

Sin embargo, y a pesar de esa desventaja, el desodorante de piedra de alumbre sigue siendo una opción muy pero que muy recomendable. Para empezar, porque obstruir excesivamente la transpiración de los poros no es tan saludable como solemos pensar. Pero también porque estamos ante un desodorante cuyo único compuesto, el potasio, es 100% natural. Y aunque muchas sustancias artificiales no tengan efectos negativos demostrados a corto plazo, aún queda por investigar, llegado el momento, si los tienen a largo plazo. Es un método preventivo.

Además, el desodorante de alumbre proporciona propiedades antibacterianas, antiinflamatorias, cicatrizantes y suavizantes. De ahí que, cada vez más, esté creciendo también su aplicación tras los afeitados y las depilaciones. Como no contiene alcohol ni perfumes ni residuos tóxicos, está recomendado para todo tipo de pieles, incluidas las pieles más sensibles y las pieles alérgicas, ya que posee propiedades hipoalergénicas. Como podéis ver, con este producto nos ahorramos muchos problemas. Si le añades que dura alrededor de un año, lo tiene todo.

Eso sí, hay que tener mucho cuidado con el desodorante de alumbre que compramos. En la actualidad podemos encontrar dos variedades en las tiendas: el desodorante natural de alumbre, compuesto de Potasium alum, y el desodorante sintético de alumbre, compuesto de Ammonium alum. El primero de ellos es del que hemos ido hablando a lo largo de todo este artículo. El segundo es una versión artificial que contiene, al igual que todos los desodorantes convencionales, aluminio. Otro componente en el punto de mira de la comunidad médica.

Si buscas un desodorante natural sin aluminio, asegúrate que adquieres la versión Potasium alum.