Hace unos meses, en nuestro artículo sobre los diferentes tipos de piel que existen, explicamos de una manera superficial en qué consiste la piel mixta. Una clase de piel bastante común y que cuenta con la particularidad de mostrar, en diferentes partes del rostro, características muy diversas. Así, podemos localizar en la llamada zona T, que abarca la frente, la barbilla y la nariz, una piel muy grasa. Mientras que en otras zonas del rostro la piel se presenta bastante más seca. Lo peor de ambos mundos, pieles grasas y secas, en una misma persona.

Como hemos repetido en otras ocasiones, no hay nada más importante en el cuidado de la piel que identificar la clase de piel que tenemos. Solo desde ese conocimiento podemos tomar las decisiones correctas y evitar realizar tratamientos que, lejos de ayudarnos, nos provoquen aún más daño. En este sentido, identificar pieles mixtas suele resultar algo más complicado. Después de todo, hay sequedad aquí, grasa allá, repartidas ambas de manera desigual, lo que suele generar bastante confusión. A continuación, unos consejitos para reconocerla.

 

¿Cómo es la piel mixta?

La existencia de una zona T grasienta rodeada de zonas secas es la prueba definitiva de que tienes una piel mixta que requiere cuidados especiales. Pero hay otros muchos pequeños detalles sobre cómo es la piel mixta a los que puedes prestar atención. Por ejemplo, que los poros de la nariz sean mucho más grandes que los poros que conforman tus mejillas y mandíbula. Es una pista clave que no suele engañar. También si padeces manchas por sequedad y brotes de grasa en diferentes partes al mismo tiempo. Ese desafortunado combo grita ¡piel mixta!

La caspa, sin embargo, no es un indicador tan absoluto como los dos anteriores. Pero en líneas generales sí que suele estar bastante asociado. En otras palabras: si tienes mucha caspa, es bastante probable que tu piel sea piel mixta. Del mismo modo, si te lavas la cara y quince minutos más tarde tienes más grasa de la que deberías tener en algunas partes del rostro y en otras no, probablemente tengas este tipo de piel. Vale, imaginemos que ya sabes que es piel mixta tu tipo de piel. ¿Cómo tratarla para no sufrir, como decíamos, lo peor de ambos mundos?

 

Crema hidratante para la piel mixta

Hay muchas cosas que puedes realizar para mantener cuidada tu piel mixta. Una buena crema cosmética resulta necesaria para ello, pero en estos casos con matices. Por ejemplo, es mucho más recomendable que utilices una crema hidratante que una crema rica en aceites. Especialmente para la temida zona T, donde se acumula mucha más grasa que en el resto de la cara. En este sentido, lo ideal sería utilizar dos cremas diferentes para cada zona, empleando una crema con mayor contenido oleico en el contorno de ojos y en las mejillas.

Pero además de utilizar estas cremas para piel mixta, hay otros consejillos que deberías apuntar. Como elegir un buen protector solar y no el primero que pillemos. Aquí volvemos a lo mismo que con las cremas: es preferible utilizar protectores solares libres de aceite para no reforzar las zonas grasientas. Tampoco debemos cometer el error de caer en la sobrelimpieza. Simplemente limpiar suavemente una o dos veces al día con desintoxicantes. La idea es eliminar los tóxicos que provocan grasa sin llegar a resacar la piel, el otro extremo.

 

Maquillaje para la piel mixta

Por último, es también muy importante el tipo de maquillaje que utilicemos. Una vez más, recomendamos mucho que sea un maquillaje libre de aceites para no potenciar las zonas grasientas del rostro. Y que sea, por supuesto, comedogénico, es decir, que no obstruya los poros de la piel. Esto favorece bastante la aparición de indeseadas imperfecciones en la piel. Un buen maquillaje para piel mixta puede marcar la diferencia entre un rostro muy sano y un rostro poco cuidado. Conoce tu tipo de piel, ¡y sigue nuestros consejos!