Desde el blog de Heberfarma llevamos meses y meses hablándoos de la importancia de conocer qué tipo de piel de todos los tipos de piel existentes es la que tiene cada una de vosotras. Después de todo, es un conocimiento fundamental a la hora de plantear rutinas cosméticas adecuadas. También a la hora de adquirir productos. Como hemos explicado en numerosas ocasiones, la piel normal, la piel seca, la piel grasa y la piel mixta necesitan unos cosméticos diferentes para mantenerse saludables y en perfectas condiciones estéticas. ¡Así que conócete!

Sin embargo, los tipos de pieles no se clasifican únicamente en función de sus características internas. También es posible diferenciar determinados tipos de pieles en función de su color. Y si bien esto no es relevante a la hora de seleccionar los ingredientes que vamos a utilizar en nuestra piel, sí que es importante para determinar el tipo de rutinas cosmética que más nos conviene. ¿Tienes piel color oliva? En el artículo de hoy vamos a darte algunos consejos básicos para resaltar sus cualidades y sacarle el máximo partido.

 

Colores para piel oliva

La piel oliva tiene unas características muy peculiares. Una tonalidad y una textura que permiten utilizar en ella unos colores que no suelen encajar bien en el resto de pieles. Por eso decimos: ¡Enorgullécete de tu piel! Porque, si sabes cómo combinarla y cómo sacarle provecho, puede ser tu gran aliada estética. No obstante, dentro de las pieles oliva podemos diferenciar, a su vez, entre las pieles cetrinas y las pieles morenas. Dos subtonos distintos con necesidades de maquillaje distintas. Identificarlo también es muy importante.

Porque si tienes una piel cetrina clara, tus mejores aliadas son las bases de maquillaje doradas y amarillentas. Además, hay una línea roja: no a las bases de maquillaje rosas. Producen una combinación nada armónica. Por su parte, las pieles morenas y verdosas suelen encajar muy bien con las bases de maquillaje color salmón. En los dos casos pueden resaltarse los rasgos con un buen bronzer. Eso sí, en medidas moderadas. Una de las mejores cosas de las pieles olivas es que no necesitan un maquillaje muy recargado para destacar.

En cuanto a los ojos, los colores para piel oliva más convenientes son aquellos denominados terrosos. Colores como el color café, el color dorado, el color verde e incluso el color naranja. Estos colores armonizan de maravilla con los colores naturales de la piel oliva. De nuevo, el grado de maquillaje depende de cada una y su gusto, pero nosotros recomendamos sutileza. Después de todo, a estas pieles les sienta genial el toque natural, que no haya mucha sensación de artificio de por medio. ¡Pero es solo un consejito!

 

Labiales para piel cetrina

¿Y qué hay de los labiales para piel oliva? Nosotros aconsejamos dos vertientes. Por un lado, los labiales rojos con tonalidades muy oscuras y brillantes. Hacen muy buenas migas con las pieles cetrinas. Por otro lado, incluso los labiales morados oscuros. En muchas otras pieles resultarían demasiado extravagantes e histriónicos, pero en la piel oliva quedan estupendamente. Es una de las ventajas de estas pieles en relación a los lápices de labio: los colores oscuros son sus mejores amigos.

Por supuesto, hay que encontrar un buen equilibrio entre los colores utilizados en los labios, los ojos y el resto de la cara. Y tan importante como eso es huir de las tonalidades rosas y de las tonalidades pasteles. No queremos que tu piel pierda potencia. Todo lo contrario: queremos sacarle el máximo partido. Puedes incluso emplear un bronceador para dar volumen y más color a las mejillas. Enamórate de tu piel aceitunada. Es una piel con mucho potencial. Solo tienes que experimentar un poquito.