El verano está a la vuelta de la esquina. El sol, siempre puntual a su cita con los meses estivales, comienzan poco a poco a apretar. Lo notan tus pies, tu sistema cardiovascular y, por supuesto, tu piel. Tu piel es la que más nota los efectos del sol. Especialmente cuando estás expuesto a él durante mucho tiempo, algo típico tanto en la playa como en la piscina o incluso en la propia ciudad. No siempre podemos escondernos. No siempre queremos. Está bien, pero necesitamos estar protegidos. La crema solar es nuestro grandísimo aliado. ¿Pero cuál elegir?

La decisión no siempre es sencilla. Millones de marcas, millones de factores, millones de componentes… Al final terminamos por comprar una cualquier sin prestar demasiada atención. Por saturación informativa o por simple vagancia, dejamos nuestra piel al cuidado de una crema arbitraria. A veces, los planetas se alinean y acertamos. Pero la mayoría de veces no. Así que déjanos explicarte lo que debes saber para elegir bien tu protector solar de este verano. ¿Preparado? Pues vamos a hacer una primera paradita para entender de verdad qué son antes de profundizar en sus variedades.

 

Qué es un protector solar

También conocido como bloqueador solar, estos productos tienen un objetivo muy claro: proteger tu piel de la radiación solar. Concretamente de los rayos UVA y los rayos UVB. Para ello utilizan sistemas físicos como filtros orgánicos que absorben la luz o sustancias químicas como el dióxido de titanio, que transforma la radiación en otro tipo de energía no nociva para nuestra piel. Como reglas generales de uso, hay que aplicárselos entre treinta minutos y dos horas antes de exponerse al sol. De lo contrario, su eficacia se ve más que comprometida.

Si bien estos productos de protección contra el sol no proporcionan una protección 100% absoluta, ya que eso es imposible a menos que nos escondamos absolutamente de nuestra gran estrella, son fundamentales para que nuestra piel esté mucho más salvaguardada. De hecho, no hacerlo cuando nos exponemos al sol aumenta mucho las probabilidades de desarrollar cáncer de piel. La protección solar es imprescindible, pero hay que saber cuál elegir adecuadamente. Y aquí entran en cuenta varios factores.

 

¿Qué crema solar deberíamos elegir?

No hay una respuesta rápida. No hay atajos para estas decisiones. Decisiones que, repetimos, son profundamente más importantes de lo que podría parecer. Nuestra salud está en juego. Queremos la playa, la diversión y toda la vitamina d del sol que puede llegarnos. Genial. Pero hay que tener visión a largo plazo y entender qué tenemos que protegernos como debemos. Y aunque, ya decimos, no hay respuesta rápida, hay algunas recomendaciones que pueden servirnos como punto de partida a la hora de seleccionar la más conveniente.

Por ejemplo, y según los profesionales médicos, lo más recomendable es utilizar una protección solar facial de factor superior a 30 y una protección solar para el cuerpo superior a 15. Luego hay otros factores, como quienes tienen una piel muy sensible. En esos casos, mejor evitar las cremas solares perfumadas. O como quienes tienen la piel grasa, que deberán buscar productos más naturales que no taponen sus poros por la acción de parafinas y otros derivados de hidrocarburos.

O quienes tienen una piel con predisposición a la aparición de manchas. En estos casos lo ideal sería encontrar protección solar con color y añadido de vitamina C, que disminuye la producción de melanina. O quienes son muy pálidos, en cuyo caso deberían comprar protectores solares con flavonoide alfa-glucosilrutina, que funciona como antioxidante de la piel. En muchos casos, lo mejor es consultar a un médico especialista y determinar qué tipo de piel tenemos. Elegir bien al fabricante de la crema solar no es un tema menor.