Ya está aquí el verano. Seguro que ya has desempolvado el bañador y preparado la cesta de playa. Toalla, pareo y , por supuesto, la crema solar. A todos nos encanta aprovechar el buen tiempo para disfrutar de la piscina o la playa. Sin embargo, nuestra piel agradecerá toda precaución que tomemos. Por eso una buena protección para nuestra epidermis es fundamental. Ahora bien, debemos escoger la más adecuada para nosotros. Por esta razón hoy hablamos sobre que significa el factor de protección solar para escoger el que más nos convenga.

El factor de protección solar es el elemento que utilizamos para poder determinar cómo actúa nuestra crema al protegernos del sol. Esto quiere decir que mide su eficacia. Aunque todas las cremas solares deberían protegernos de los rayos UV, su factor de protección nos indica principalmente durante cuanto tiempo. De esta forma, podremos prevenir las quemaduras y otras consecuencias realmente peligrosas para la piel.

Cuál es el  Factor de Protección Solar mejor para mi piel

No existe un factor de crema solar perfecto. ¿Por qué? Pues por existen diferentes clases de piel, además de otras características que también influyen en la reacción de la dermis ante el sol. Por ejemplo, el color de la piel, la clase de cabello o el color de los ojos.  De esta forma, las pieles más claras tienden a quemarse con mayor facilidad y necesitan un factor de protección mayor. Cada tipo de piel requiere de un tipo de protección específica.

Escoger la crema solar perfecta para ti, será muy sencillo con estos consejos. Para saber que factor de protección solar es el más adecuado para ti, deberás conocer tu piel. Esta decisión depende del tiempo que tu piel pueda encontrarse expuesta a los ratos sin quemarse. Te advertimos, que este periodo no suele superar la media hora. Además, para poder valorar correctamente la protección que mejor se adapta a ti, también deberías conocer el lugar donde iras de vacaciones y en que temporada. Es así porque la ubicación geográfica y la época del año también influyen.

Con estos datos, debes calcular el SPF (Sun Protection Factor) que mejor cuide de tu piel. Además, hay que evitar exponerse a estos efectos en hora punta, cuando el sol calienta con más intensidad. El factor de protección no te roba el moreno, Simplemente te protege de las posibles consecuencias negativas tanto a nivel de salud como estéticas.

Cómo calcular el FPS

La razón por la que es tan importante conocer nuestra piel y cuánto tiempo tarda en quemarse, es porque es uno de los datos imprescindibles para escoger el  factor protección solar perfecto. Para calcular el FPS, debemos multiplicar el factor que aparece en el envase por el tiempo que tardamos en quemarnos. El número resultante, será el equivalente al número de minutos durante loc cuales nuestra piel estará expuesta al sol.

Sin embargo, este es un concepto que en muchas ocasiones se interpreta de la manera inadecuada. Muchos piensan que el número del factor es directamente el tiempo durante el que actúa el producto. Como hemos explicado, en realidad el factor se trata de un múltiplo del tiempo que podemos estar protegidos del sol de manera natural con nuestra piel.

Además, no se puede descuidar la localización en la que nos encontramos. Esto resulta importante y lógico, ya que no es lo mismo tomar el sol en Galicia que en Andalucía. Como ya hemos mencionado, en las horas en las que los rayos son mucho más potentes, entre las 12:00 y las 16:00 también debemos tener cuidado y evitar exposiciones prolongadas. Por último, aún con las cremas resistentes al agua, hay que tener en cuenta que cada vez que nos metemos en el agua, se reduce un poco la protección.