En las últimas décadas, y especialmente en los últimos diez años, los países occidentales han sido invadidos por una serie de prácticas orientales destinadas a cuidar la mente y el cuerpo. La meditación, el tai-chi o el reiki han visto cómo su popularidad, durante siglos limitada a los países orientales, crecía exponencialmente en España y muchos otros países europeos. También el yoga. O, más bien, especialmente el yoga. Esta disciplina ha calado de forma tan honda en nosotros que ha surgido una nueva forma de cuidar la piel: el yoga facial.

¿Quién no ha practicado alguna vez yoga? ¿Quién no lo ha visto en alguna serie de televisión? ¿A quién no le han recitado ya sus innumerables, casi infinitos, beneficios para la salud mental y corporal? Originado en India hace miles de años, los hindús consideran el yoga una de las seis doctrinas ortodoxas. A nosotros ha llegado la versión menos mística de esta disciplina, y probablemente por ello encaje con tantísimas personas. Lo mismo ocurre con el yoga facial, del que vamos a hablarte en los siguientes apartados y del que acabarás enamorada.

 

¿Qué es el Yoga facial?

Se trata, esencialmente, de un entrenamiento facial fundamentado sobre los mismos principios que rigen el yoga convencional. Su objetivo primordial es fortalecer los músculos faciales. Para ello, combina posturas y masajes del yoga con ejercicios faciales más tradicionales. Sus defensores alegan que, al final y al cabo, los músculos que tenemos en la cara, y que son responsables de nuestros gestos y del estado pasivo de nuestro rostro, son iguales que el resto de músculos del cuerpo. Y, por tanto, hay que entrenarlos con ejercicios de yoga facial.

Porque combinando estos ejercicios con la respiración y con una mejor rutina de limpieza facial, le estaremos proporcionando a nuestra cara los cuidados necesarios para mantenerla viva, joven y sana. ¿Quieres saber cuáles son los ejercicios principales de esta nueva disciplina estético-deportiva? Pues atento porque vamos a descubrir un mundo que cambiará tu vida para siempre. Ejercicios para practicar yoga facial en casa de una forma sencilla y totalmente cómoda.

 

Ejercicios Yoga facial

Según quienes promueven esta disciplina de entrenamiento, es suficiente con dedicar unos diez/quince minutos diarios al yoga facial para disfrutar de todos sus beneficios. Y, lo mejor, solo necesitas tu cara y un espejo. Puede ser el de casa, el del trabajo en el descanso o la propia cámara del teléfono móvil. Sea como sea, y siguiendo estos ejercicios de yoga facial, conseguirás tonificar más de sesenta músculos que conforman tu rostro. Una manera estupenda de mantenerlos en perfectas condiciones.

Para empezar, y antes de entrar a entrenar la cara propiamente dicha, hay que realizar un neck roll. Consiste en girar la cabeza hacia un lado hasta alinearlo con el hombro e inclinar la cabeza hacia atrás durante 7 segundos. A continuación, complementamos este fortalecimiento del cuello con el ejercicio besar al cielo, en el que debes inclinar la cabeza hacia atrás suavemente hasta mirar hacia arriba y entonces hacer el gesto de dar un beso unas diez veces. Ahora respira profundamente y exhala varias veces como si estuvieses soplando una vela.

Otro ejercicio muy útil, esta vez para suavizar las líneas que rodean la boca, es recorrer con la lengua la parte de los labios interior en ambas direcciones. Se llama tornado. Y el siguiente de nuestra lista pescado, en el cual hay que succionar las mejillas y tocarlas suavemente con las manos. Permanece así unos 30 segundos. Los músculos de tus mejillas te lo agradecerán. Ahora puedes dedicarle un tiempo a sorpresa, donde debes abrir los ojos, pero no arrugar la frente, y concentrándote en un punto delante de ti. Yoga facial para rejuvenecer la mirada.

 

Beneficios del yoga facial en nuestro rostro

Son solo algunas pinceladas de lo que el yoga facial puede hacer por los músculos de nuestro cuello, de nuestros ojos, de nuestros pómulos o de nuestros ojos. Pero hay muchos, muchísimos más ejercicios. De modo que si esto ha conseguido llamar tu atención, bastará con que vayas profundizando poco a poco. Antes de que quieras darte cuenta, notarás los beneficios del yoga facial. ¿Cuáles? Relajación, concentración, rejuvenecimiento estético, iluminación del rostro, oxigenación de la piel del rostro y, por supuesto, tonificación.

Eso, más un buen tratamiento de calidad proveniente de un laboratorio cosmético profesional como el nuestro, te garantiza una expresión facial inmejorable y de lo más natural.