En este blog hemos hablado en otras ocasiones de aguas como el agua de lavanda o el agua micelar. Dos aguas que pueden proporcionarnos muchos beneficios tanto estéticos como de salud. Pero existen muchas otras aguas elaboradas a partir de plantas que pueden sernos de gran utilidad. Una de la más relevantes es el agua de hamamelis, proveniente de un árbol americano. Y es que durante la última década hemos visto cómo la fitoterapia, tan acostumbrada a mirar al Mediterráneo, comenzaba a mirar hacia América.
 
 

¿Qué es agua de hamamelis?

¿Pero qué es el agua de hamamelis concretamente? Pues debemos comenzar viendo qué es el hamamelis o avellano, el árbol a partir del cual se crea el agua de hamamelis. En ese sentido, estamos ante un árbol cuyo origen, como apuntábamos antes, se encuentra en el continente americano. Su naturaleza es caducifolia y se caracteriza por poseer unas flores de pétalos amarillos muy bonitas. Sin embargo, lo más importante de ese árbol son los principios activos que contiene. Son estos los que proporcionan tantos beneficio.
 
Hablamos de los principios activos como los taninos gálicos -especialmente la hamamelitanina-, los taninos catéquicos -especialmente la galacotequina-, las proantocianidinas, los ácidos fenólicos, los favonoides -son el jempferol, la quercitina y la isoquercitina especialmente-, las sales minerales -como el magnesio, el sodio o el potasio- y su aceite esencial, entre muchos otros. Gracias a estos principios activos las propiedades del agua de hamamelis son fantásticas y pueden aprovecharse de muchas maneras. Te contamos todo.
 
 

Usos del agua de hamamelis

Son muchos los usos del agua de hamamelis en fitoterapia, la disciplina de terapia tradicional encargada del empleo de las plantas para la curación y tratamiento de enfermedades y afecciones. Uno de los que más nos beneficia es su capacidad hidratante, lo que contribuye enormemente a la salud de los poros. Esto, como nos hemos encargado de explicar en muchos otros artículos, repercute de manera directa en la calidad de la piel y en su estado tanto estético como de salud. Pero hay más usos del agua de hamamelis.
 
Como por ejemplo su uso como calmante de las quemaduras del sol. También a la hora de aliviar otras delas afecciones de la piel como la dermatitis, los eccemas o las picaduras de los insectos. Es un agua que genera sensación calmante de manera muy rápida gracias a sus propiedades naturales. Asimismo, otro de los usos del agua de hamamelis es el alivio de las piernas cansadas, dado que promueve la circulación natural de la sangre en nuestro organismo y especialmente en las zonas donde es aplicada mediante masaje.
 
 

Propiedades del agua de hamamelis

Las propiedades del agua de hamamelis también le permiten ser de gran utilidad contra algunos rasgos del envejecimiento o del cansancio. Rasgos estéticos como las ojeras o como las líneas de expresión. Todo lo que debe realizarse es proceder con la aplicación diaria del agua de hamamelis en las zonas afectadas. Poco a poco irán observándose resultados, además de que se protegerá contra la aparición futura de estos rasgos expresivos de la edad. ¿A qué estás esperando? Es una terapia natural muy sencilla de utilizar.
 
Por último, también debemos mencionar las capacidades astringentes del agua de hamamelis. Esto la hace idónea para combatir el exceso de grasa de las pieles muy grasas, consecuencia a su vez de la aparición de algunas afecciones habituales de la piel. Una hidratación y una protección completamente orgánica. ¿Sabes cómo hacer agua de hamamelis en tu propia casa? En esta ocasión vamos a dejarte con la duda, pero en el futuro cercano volvemos para darte la solución. ¡Disfruta del agua de hamamelis!