Los seres humanos somos susceptibles de sufrir alergias de toda clase. Incluidas alergias tan raras que parecen totalmente inverosímiles. Como la alergia al agua, la alergia al frío, la alergia al calor, la alergia al semen o incluso la alergia a los besos. Entre todas ellas, hay una bastante extraña que, sin embargo, afecta cada vez a más y más personas: la alergia al sol. Una alergia que, en la actualidad, padecen al menos un veinte por ciento de la gente. En el artículo de hoy vamos a estudiar en qué consiste, qué síntomas presenta y cómo tratar sus reacciones.

 

Síntomas de la alergia al sol

El concepto de alergia al sol refiere más específicamente a la urticaria por el sol. Es decir, que cuando hablamos de alergia al sol hablamos de toda una gama de enfermedades que producen sarpullidos con picazón en la zona de nuestra piel sometida a la luz solar. En la mayoría de ocasiones estas enfermedades tienen un origen genético que hace imposible su desaparición. En otras viene generado por la exposición hacia determinado medicamento o hacia determinadas plantas. ¿La has sufrido alguna vez? ¿Sabrías reconocer sus síntomas?

Son varios. Como decíamos antes, por lo general suele presentarse como un sarpullido en nuestra piel. Uno que viene caracterizado por el enrojecimiento de la misma, picazón e incluso dolor en los casos más agudos. Aunque no siempre termina ahí. En muchos casos también puede venir acompañado por otros síntomas como ampollas, ronchas, costras, descamados, pequeños bultos e incluso sangrado. Conocer los síntomas de la alergia al sol es muy importante para detectarlo prontamente y tomar las medidas preventivas y curativas necesarias.

¿Pero cuáles son esas medidas preventivas? Pues medidas que, en realidad, nos vendría muy bien a todos incluso aunque no tengamos alergia al sol. Como evitar el sol entre las once de la mañana y las cuatro de la tarde, cuando aprieta más fuerte. Evitar verse expuesto a una gran cantidad de luz solar de sopetón en lugar de gradualmente. Usar protector solar de calidad. Usar gorra, gafas de sol y prendas de manga larga que nos protejan durante el día. O evitar los medicamentos o plantas que provocan la alergia siempre que sea posible.

 

Remedios para la reacción alérgica al sol

En el apartado anterior hemos analizado qué podemos hacer para prevenir una reacción alérgica al sol. Ahora es el momento de analizar qué podemos hacer para tratar una reacción alérgica al sol una vez ha aparecido. En ese sentido, nuestro mejor aliado, como en tantas otras situaciones, el aloe vera. Y es que aplicar el gel producido por esta planta sobre nuestra piel dañada alivia la irritación enormemente en muy poco tiempo. Lo hemos visto en otros artículos anteriores: el aloe vera tiene unas propiedades naturales impresionantes.

Pero no es el único. Si no tienes gel de aloe vera en casa puedes tirar de otras alternativas. Como de la alternativa del pepino. Lo único que tienes que hacer es triturarlo y aplicar la pasta sobre la reacción alérgica al sol para experimentar una reducción de las molestias. También la leche. En ese caso solo tienes que coger algo de leche, verterla sobre la zona de la piel dañada por la alergia al sol y esperar unos quince minutos antes de aclarar bien con agua fresca. Una manera barata, cómoda y eficaz de aliviarte.

Por último, también puedes emplear el vinagre, uno de los mejores remedios de la alergia al sol. Bastará con que empapes una toallita en vinagre normal y lo apliques con suavidad sobre la reacción alérgica al sol. También puedes utilizar manzanilla o leche de coco. De todas formas, si sufres reacciones muy severas lo más importante es que acudas a un especialista cuanto antes para que examine tu caso en profundidad y pueda prescribirte una solución a tu medida.