La historia de los cosméticos, de la que ya hablamos largo y tendido en otro de nuestros artículos, siempre ha estado marcada por la innovación. Después de todo, hablamos de un universo en el que tanto la ciencia como la tecnología tienen un papel fundamental. Y, ya lo sabemos, la ciencia y la tecnología nunca dejan de evolucionar. En ese sentido, vemos cómo muchos cosméticos incorporan nuevos componentes cada año. En el artículo de hoy hablaremos de los probióticos y, en concreto, de su empleo en el mundo de la cosmética.
 
 

Probióticos para la piel

Los probióticos son productos cargados de bacterias beneficiosas para nuestro organismo. Esas bacterias se emplazan en nuestro intestino y mejorar nuestra salud. En concreto, tienen un papel fundamental tanto en la digestión como en la absorción de los alimentos. Y, además, contribuyen al fortalecimiento del sistema de defensa inmunológico. Por todo ello, los probióticos se han convertido en una forma excelente de cuidarnos un poquito más. Hasta tal punto que la cosmética probiótica se ha convertido ahora en una realidad.
 
¿Pero por qué? Pues porque la microbioma no existe únicamente en nuestro intestino. En realidad, nuestra epidermis también cuenta con su propia microbioma. Una microbioma que necesita estar equilibrada. En el caso de desequilibrio nuestra piel puede comenzar a presentar diferentes problemas. Entre ellos irritación e incluso escozor, pero también problemas más concretos como el acné, psoriaris o la dermatitis atópica. Con todos esos problemas a la vista, los cosméticos con probióticos pueden sernos muy pero que muy útiles.
 
 

Mejor probiótico para la dermatisis

La dermatitis atópica, también conocida como piel atópica, es una enfermedad crónica de la piel. Sus rasgos habituales son la inflamación, la sequedad y el picor intenso. Sin embargo, y a pesar de ser una enfermedad crónica, existen muchos tratamientos destinados a aliviar los síntomas. Tratamientos a base de ingredientes tan variados como los antihistamínicos, los corticosteroides, los emolientes y, por supuesto, los probióticos. De hecho, los probióticos para la piel atópica son realmente eficaces y totalmente seguros.
 
Estos pueden consumirse de muchas maneras diferentes para paliar los síntomas de la dermatitis atópica. El tratamiento oral es una de las formas más utilizadas, pero también el tratamiento mediante los cosméticos con probióticos. Estos actúan sobre la microbioma de nuestro organismo de manera favorecedora. De todas formas, el tratamiento adecuado para la dermatitis atópica para cada persona debe determinarlo siempre el dermatólogo especialista. Él te informará acerca del mejor probiótico para la dermatitis en tu caso.
 
 

Probióticos para el acné

En nuestro blog hemos hablado en repetidas ocasiones del acné. Después de todo, es uno de los problemas de la piel más habituales y persistentes. ¿Pero qué tiene que ver con los probióticos? Pues que según afirma la Academia Americana de Dermatología, los probióticos protegen nuestra piel evitando la proliferación de las bacterias perjudiciales. Entre ellas, la famosa bacteria Cutibacterium acnes, la bacteria responsable de la aparición del acné. De ahí que exista una buena cantidad de probóticos para el acné.
 
 

Cosmética probiótica

Pero los probióticos no son buenos únicamente para la dermatitis atópica y el acné. Son útiles para muchos otros problemas de la piel. Y no solo para resolver problemas. También simplemente para darle un aspecto mucho más cuidado a nuestra piel. Por eso los fabricantes cosméticos comienzan a introducir probióticos en algunas de sus fórmulas. Al fin y al cabo, mejorar enormemente las defensas inmunitarias de la piel. Como ha ocurrido tantas otras veces con los avances científicos, la cosmética probiótica ha venido para quedarse.