Durante los últimos meses os hemos hablado de aceites con muchísimos beneficios para la salud humana como el aceite de oliva, el aceite de ricino o el aceite de baobab. Pero no son los únicos, ni mucho menos. Hay bastantes más aceites con propiedades maravillosas que iremos descubriendo poquito a poco. En el que profundizaremos hoy, el aceite de onagra, es uno de los que ha ganado más popularidad en los últimos años. Y no es para menos, pues contiene una serie de sustancias esenciales para nuestro organismo. Pero, antes de continuar, ¿qué es?

 

¿Qué es el aceite de onagra?

El aceite de onagra es un aceite extraído de la onagra, una planta oriunda de las regiones centrales y orientales de Norteramérica. De hecho, los nativos norteamericanos llevaban muchísimo tiempo utilizando las diferentes partes de esta planta medicinal para curar toda clase de afecciones antes de que la medicina occidental pusiese los ojos en ella. Una planta, la onagra, más conocida popularmente como prímula y sobre todo como planta de la mujer debido a los beneficios concretos que tiene para la salud femenina. Más adelante los exploraremos.

Para obtener el aceite de onagra, la manera más eficaz de aprovechar las propiedades de la planta, es necesario presionar las semillas de onagra en frío. De esta forma conseguimos un líquido muy pero que muy especial. Y es que las propiedades del aceite de onagra son fantásticas. En concreto, contiene cantidades muy altas de ácidos grasos esenciales poliinsaturados, fundamentalmente ácido linoleico (entre un 60% y un 70% del líquido total) y gamma linoleico (alrededor de un 10%). Ambos pertenecen a los imprescindibles ácidos grasos omega 6.

Y son imprescindibles porque nuestro organismo es incapaz de sintetizarlos por sí mismo pero, al mismo tiempo, resultan necesarios para que este funcione correctamente. Más concretamente, el sistema cardiovascular, la piel, el sistema inmunitario e incluso el sistema nervioso. De todo esto pueden deducirse fácilmente cuáles son todos esos beneficios del aceite de onagra de los que tanto habla todo el mundo. No obstante, y por si acaso, vamos a explicitarlos en el siguiente apartado para que quede bien claro.

 

Propiedades del aceite de onagra

Como ya anotamos anteriormente, la onagra es conocida como la planta de la mujer. Esto es así porque el aceite de onagra resulta muy beneficioso para tratar dolencias relacionadas con la menstruación. Más concretamente, para tratar el síndrome premenstrual. ¿Por qué? Pues porque, como ya hemos dicho, es un alimento que contiene gamma linoleico, un ácido graso que aumenta la producción de prostaglandina E1. Esta hormona posee efectos antiinflamatorios muy útiles para combatir la hinchazón del vientre y los dolores y nauseas asociadas.

Pero no es lo único para lo que sirve el aceite de onagra. Esos mismos ácidos grasos que lo convierten en un poderoso aliado contra el síndrome premenstrual también lo hacen idóneo para combatir el acné. Al fin y al cabo, el acné suele producirse por desequilibrios hormonales. De esta manera, y en lugar de combatir el acné existente como hacen la mayoría de cremas anti acné, el aceite de onagra regula las hormonas presentes en el organismo. De esta manera actúa como escudo protector contra su aparición. Ya conocéis el dicho: mejor prevenir que curar.

Otros de los beneficios del consumo de aceite de onagra son la ralentización de la alopecia, la reducción del nivel de colesterol en sangre, el alivio de los efectos de la menopausia, la regulación de los neurotransmisores que usa nuestro organismo o la mejora del sistema inmunitario. O, dicho de otro modo, es un producto total que debemos introducir en nuestras dietas para garantizarnos una salud de hierro. Suele consumirse en cápsulas de aceite de onagra junto a las tres principales comidas del día.