Hoy en día tanto hombres como mujeres utilizan prácticamente a diario alguna clase de crema, loción, perfume o maquillaje. La rama de la belleza es un sector en constante evolución y transformación, que desarrolla innovadores productos al servicio de una sociedad con una demanda de los mismos cada vez mayor. Se trata de la industria cosmética y los laboratorios y empresas que forman parte de ella.

Este sector es uno de los que mayor crecimiento anual presenta en términos económicos. Los beneficios se reparten a lo largo del mercado, ya que son productos ofrecidos por diferentes negocios. Podemos encontrarlos en tiendas especializadas, pero también en supermercados o en farmacias. Estos, por supuesto, también repercuten en las marcas y laboratorios que hay detrás de cada producto.  

La industria cosmética es, por tanto, toda aquella que puede sacar un beneficio directo de la venta de productos especializados con los que mejorar, tratar o cuidar la estética o la imagen de las personas. Esto incluye tanto productos corporales, como faciales o capilares. Una necesidad muy arraigada en las sociedades actuales que provocan que el sector se mantenga siempre a la cabeza y con buenas cifras de negocio.

 

Introducción a la química de la cosmética

Los cosméticos y la industria del maquillaje utilizan mezclas de compuestos naturales y químicos para sus composiciones. Ya tengan como objetivo la higiene personal o la mejora de la apariencia, lo cierto es que están compuestos por elementos que en muchas ocasiones son sintéticos, aunque deriven de alguna fuente natural. Sin embargo, estos productos deben respetar la salud de la dermis y garantizar que se cumplan sus objetivos sin alterar la piel al ponerse en contacto con ella.

Para poder garantizar que los productos cumplan estos requisitos es necesario realizar una introducción a la química en la cosmética. Esto quiere decir que los profesionales del sector y los laboratorios deben conocer perfectamente las elaboraciones químicas de sus productos y las propiedades y efectos, tanto beneficiosas como dañinas, de sus componentes.

 La química cosmética es una ciencia con la que estudiar y analizar todos los componentes químicos presentes en la formulación de un cosmético. Gracias a estos estudios podemos determinar si es viable su utilización y comercialización. También nos permite advertir de los posibles efectos secundarios y descubrir si podría tener otros usos válidos para estudios farmacológicos, medicina o el campo de la salud en general.

 

La industria del maquillaje

La industria cosmética en España se sitúa en los rankings como uno de los diez mayores exportadores a nivel mundial de productos de belleza. Su crecimiento no es aislado, sino que la industria de belleza mejora sus cifras cada año en todo el globo. Mientras que el cuidado bucodental, de la piel o la perfumería, aun contando con unas cifras también altas y destacadas, se mantiene más o menos estable, los productos de maquillaje no dejan de crecer en demanda, ventas y oferta.

Cabe destacar también que en los últimos años los laboratorios de belleza han apostado por cosméticos naturales. Esto se debe a la popularidad y la demanda creciente por productos ecológicos y sin químicos sintéticos. Sin embargo, a pesar de estas nuevas posibilidades, los resultados de la industria en general siguen siendo abrumadores en comparación con el resto de sectores.

 

Claves de la industria de belleza

Todos los productos que salen al mercado deben pasar unos controles pertinentes y las correspondientes fases para su formulación. Se comienza por un desarrollo galénico para la producción del artículo. Cuando se comprueba que los estudios son favorables se procede a fabricar lotes del producto. Después, se realiza un control físico, químico y microbiológico del producto. De esta forma, se regula su eficacia y seguridad. Este testeo es un requisito obligatorio para su comercialización.