Ha llegado el momento de hablar de una de las grandes olvidadas, pero a la vez indispensables vitaminas: La vitamina K. Seguramente no hayas escuchado hablar mucho de ella o, si lo has hecho, seguro que no tanto como de otras. Sin embargo, se trata de una de las 13 vitaminas indispensables para que nuestro organismo pueda trabajar en condiciones normales.

¿Qué quiere decir esto? ¡Que la vitamina K tiene una función imprescindible! No podríamos desarrollar nuestra vida cotidiana sin ella. No solamente regula los sistemas metabólicos, sino que también afecta al sistema nervioso y al crecimiento. Todo esto sin hablar de los beneficios “extras” de estos componentes.

¿Qué es la vitamina K?

Pues como indica su nombre se trata de una vitamina. Por lo tanto, se trata de un componente orgánico y que es esencial para el correcto desarrollo del metabolismo. Por lo tanto, todos los seres vivos deben consumirlas. Además, se encuentran en nuestros alimentos, aunque también pueden administrar a través de un preparado farmacológico.

Hasta aquí todas las vitaminas son iguales, pero… ¿qué es la vitamina K? Es del tipo liposoluble, por lo que desempeña funciones relacionadas con el corazón, los huesos y la insulina. Se puede encontrar en tres tipos diferentes: K1, K2 y K3. Recientes estudios han demostrado para que sirve la vitamina K. Además, de su aportación esencial, es necesaria para prevenir enfermedades del corazón, osteoporosis, diabetes y Alzheimer.

Alimentos que contienen vitamina K

Seguro que después de escuchar hablar de Todas sus bondades, te vas a preguntar donde se encuentra la vitamina K. No te preocupes, es muy fácil de añadir a tu dieta habitual. Se encuentra en una gran variedad de productos como los cereales, las patatas, el salmón o los vegetales de hoja verde.

Existen una gran variedad de alimentos con vitamina K. Sin embargo, cada tipo de variedad esta presente en diferentes artículos. De esta forma, la filiquinona o K1, esta presente en las verduras de hoja verde. Son las que representan la mayor parte de la vitamina K total.  La vitamina K2 o Menaquinona se produce gracias a ciertos alimentos fermentados y a la flora intestinal. La podemos adquirir gracias a ciertas carnes y tipos de queso. Por último, la vitamina K3 o Menadiona es de origen sintético. Por lo tanto, solamente podemos adquirirla y administrárnosla gracias a laboratorios, Duplica las funciones de las anteriores.

Beneficios de la vitamina K

Ya hemos mencionado algunos de los beneficios de la vitamina K. Aunque sus funciones principales están ligadas a procesos esenciales de nuestro organismo, también tiene otras ventajas para nuestro cuerpo. Destaca principalmente porque nos ayuda a regular la actividad cardiaca y a asegurar el estado correcto de los huesos.

Sin embargo, también se puede utilizar la vitamina K para la piel. De hecho, existen una gran cantidad de cremas y geles que contienen este nutriente para calmar y tratar la piel. Alivia las irritaciones, pero también reduce las ojeras. De la misma manera, también puede revitalizar y devolverle el brillo a nuestra dermis.

Propiedades de la vitamina K para nuestra piel

Las propiedades de la vitamina K son muy variadas, por eso produce tantos beneficios a nuestro cuerpo. Por una parte, la vitamina K1 está presente en los procesos de coagulación. Por lo tanto, sus propiedades regulan ciertos procesos cardiovasculares. Las propiedades de la vitamina K2 hacen posible que el calcio quede bien fijado en los huesos. Por esta razón es muy beneficiosa para tratar la osteoporosis. Por último, la vitamina K3 no tiene nuevas propiedades, sino que refuerza la acción de las dos anteriores.