En nuestro artículo titulado ¿Cuál es la mejor crema antiarrugas? os hablamos de las diferentes variedades de cremas antiarrugas que hay. También os dimos indicaciones sobre cuáles son las mejores cremas antiedad para nosotros. Después de todo, los años transcurren para todos. Hay componentes genéticos y, muy especialmente, vinculados a nuestro estilo de vida, que pueden acelerar los síntomas provocados por el envejecimiento. A continuación vamos a profundizar en los componentes de una buena crema antiarrugas para combatir dichos síntomase eficazmente.
 
 

Componentes de una crema hidratante

Como hemos explicado en muchos otros de nuestros posts de belleza, la epidermis es la capa de nuestra piel más superficial. Su composición es muy variada: el estrato córneo, el factor de hidratación natural, el manto hidrolipídico, los lípidos cementantes y vitaminas liposolubles. En ese sentido, el objetivo primordial de cualquier crema hidratante es favorecer la circulación del agua a través de dichos componentes. A su vez, los componentes de la crema hidratante contra las arrugas buscan favorecer precisamente esa circulación del agua.
 
¿Pero qué componentes son esos? Muchos, pero existen cuatro que siempre tienen que estar presentes en una crema hidratante para que esta funcione realmente. El primero de ellos es el componente emoliente. Hay una gran variedad de elementos que pueden adoptar este papel: moléculas de glicerina, de vaselina, de siliconas o de aceites vegetales. Todos ellos comparten una gran capacidad para reblandecer la materia grasa presente en las capas superficiales de la piel humana. Entre los componentes de la crema antiedad debe haber uno de estos.
 
También un buen componente humectante. Estos ingredientes tienen la capacidad de ayudar a nuestra epidermis, y en concreto al estrato córneo presente en ella, a absorber agua desde el exterior de la misma. Podemos encontrar dichas funciones representadas por ingredientes muy variados como el glicerol, el ácido láctico, la urea o los alfa hidroxiácidos. En tercer lugar, otros componentes de una crema hidratante que no pueden faltar son los oclusivos. Ingredientes cuya función es impedir la evaporación del agua. La vaselina o la lanolina son los más comunes.
 
Por último, una buena crema contra los signos de la edad debe contener también antioxidantes que impidan que los radicales libres deterioren nuestras células. Los más habituales en cremas antiarrugas son la vitamina E y la vitamina A. Por tanto, y si estás buscando una crema para los síntomas del envejecimiento que verdaderamente funcione, deberás leer la etiqueta donde se muestran los ingredientes en busca de estos cuatro componentes. Si no los encontras en dicha etiqueta, es mejor que sigas buscando crema antiedad.
 

Compuestos imprescindibles de una crema antiarrugas

Pero además de estos componentes de una crema hidratante imprescindibles encontramos otros que pueden resultar muy beneficios. Hablamos de componentes como los retinoides, sobre el que hablamos hace bien poquito como remedio estupendo contra el acné. También otros como el ácido ascórbico, la coenzima Q10, los péptidos, la niacinamida o los extractos de té. Siempre que se encuentren los componentes esenciales, estos otros pueden aportar aún más ventajas a la hora de paliar los efectos del paso del tiempo sobre nuestro cuerpo.
 

Componentes naturales de las cremas antiarrugas

Por último, debemos recordar que muchas cremas antiarrugas presentes en el mercado utilizan componentes cuestionables en sus fórmulas. Hablamos de derivados del petróleo o productos no comedogénicos que taponan nuestros poros. Esto tiene consecuencias no solo para nuestro combate contra el envejecimiento, sino también para nuestra salud dérmica general. Y por eso en Heberfarma creemos muy firmemente que los componentes de una buena crema antiarrugas deben ser naturales.